La aspiración a la mejora continua en las actividades de la universidad y a contribuir al bien común debe tener en cuenta tres condicionantes: la financiación de la universidad, el personal y los medios técnicos a su disposición y su entorno, el contexto desde lo local a lo global. Los tres condicionan y delimitan la autonomía universitaria.Este Plan Estratégico no aborda las cuestiones de financiación, que dependen de un análisis anual realizado junto con el Gobierno Vasco. Los recursos y el personal técnico, de gestión y administración y servicios se analizan a lo largo del Plan.La reflexión estratégica del Plan se inicia teniendo en cuenta el contexto. Se esboza a continuación con trazos gruesos lo que se identifica como amenaza o desafío del entorno, del que también pueden aflorar oportunidades.
A. Entorno Mundial
El mundo ha cambiado profundamente en los últimos años. La sociedad se encuentra ante escenarios bélicos persistentes (incluso a las puertas de la UE), una creciente inestabilidad geopolítica y un clima generalizado de incertidumbre que ha alterado de manera sustancial el marco de gobernanza global construido desde la segunda posguerra mundial. Este nuevo contexto está teniendo un impacto directo y creciente sobre la propia Unión Europea y sus universidades, y provoca un replanteamiento de los frágiles equilibrios institucionales, sociales y académicos. Algunas transformaciones globales que condicionan la sostenibilidad de las universidades son:
- La evolución demográfica europea —tasa de natalidad baja, envejecimiento de la sociedad, decrecimiento poblacional previsto e inmigraciones— impacta sobre el sistema económico, sobre el sistema social (las políticas sociales de salud, ocio, acceso a la vivienda) pero también sobre el sistema cultural y político (políticas de diversidad, equidad e inclusión) lo que alimenta las guerras culturales. Pero los cambios demográficos afectan directamente al sistema educativo y universitario: la entrada de jóvenes a la universidad descenderá notablemente lo que acentuará retos como captar estudiantado, adaptar el concepto de estudiantado y atraer a hijos e hijas de inmigrantes a la EHU. Para ello, cabe pensar en estrategias anticipativas como 1) colaborar con el Gobierno Vasco en el diseño de políticas que analicen el impacto de la baja natalidad y la incentiven atrayendo a las hijas e hijos de migrantes al bachillerato, a la formación profesional y a la universidad, 2) estrategias de formación continua para diseñar una oferta formativa atractiva a la población activa —microcredenciales—, 3) desarrollar la oferta dirigida a la población no activa —Aulas de la Experiencia— desde una perspectiva amplia, o 4) atraer más estudiantado de otros territorios
- La geopolítica mundial está cambiando a un ritmo acelerado con un declive del multilateralismo, con escaladas belicistas y armamentísticas que amenazan la seguridad, o con irrupciones externas en los sistemas políticos europeos que deterioran las prácticas democráticas. Ello genera una incertidumbre a la que se añade el impacto sobre nuestras vidas del cambio climático, de la dependencia energética, de la necesaria descarbonización de la economía, de la revolución tecnológica-informática o de la Inteligencia Artificial, así como la necesidad de afrontar una profunda transición eco-social y tecnológica que está reconfigurando los modelos de desarrollo, producción y vida. Estas transformaciones condicionan la dimensión humana, el modo de vida europeo (European way of life) y las necesidades de formación de la sociedad. Frente a esta incertidumbre generalizada, emerge una oferta ideológica y populista de certidumbres alternativas, discursos negacionistas y soluciones simplistas; guerras culturales que plantean desafíos a las universidades. La incertidumbre generalizada dificulta la planificación y el diseño de estrategias a medio plazo desde las instituciones del conocimiento como las universidades, pero al mismo tiempo les ofrece enormes oportunidades para desarrollar investigación, transferencia y divulgación con gran valor e impacto social, investigación responsable, orientación de la enseñanza y la investigación alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), transferencia y colaboración con entidades públicas y privadas para la paz, etc.
- La transformación feminista está marcando un cambio estructural profundo en las sociedades europeas y en la sociedad vasca reconfigurando la distribución del poder, los roles de género y las dinámicas de trabajo y vida. Esta transformación pone en primer plano la lucha por la igualdad efectiva, la corresponsabilidad en los cuidados y la eliminación de las brechas de género en todos los ámbitos, desde la educación hasta el mercado laboral. Las universidades, como instituciones clave en la producción y transferencia de conocimiento y la formación de profesionales, deben asumir su responsabilidad en este proceso, integrando la perspectiva de género interseccional en todos los niveles: desde la investigación hasta la docencia, y promoviendo políticas institucionales que fomenten la igualdad en todos los sectores y grupos de sociedades plurales. En este contexto, los cuidados, históricamente asumidos de forma desigual por las mujeres, se presentan como una de las áreas clave donde las universidades pueden contribuir a la sostenibilidad social y económica, a través de la formación de profesionales en los ámbitos sanitario, social y educativo. De aquí se desprenden también iniciativas estratégicas a desarrollar desde la universidad (Dirección de Igualdad, ehuGune, Cátedra de Cultura Científica, Aulas de la Experiencia, etc.), así como una gobernanza y gestión para la igualdad de género que permita asegurar, entre otros, la presencia equilibrada de mujeres en el diseño de la política universitaria y en las categorías más altas de Personal Docente e Investigador (PDI) y de Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios (PTGAS), como Investigadoras Principales (IP) y en direcciones de centros docentes, de investigación, institutos y departamentos. Además, ante el incremento de las agresiones y acoso contra las mujeres y otras manifestaciones de la discriminación frente a personas de colectivos como el LGTBIQ+, las universidades deben establecer las medidas a su alcance para garantizar sus derechos y su bienestar, su inclusión social y la no discriminación por razón de su orientación sexual e identidad de género.
- Los costes crecientes de los factores de producción (humanos, capital, materias primas, tecnología, energía, transporte) y del coste de la vida (vivienda, alimentación, salud y cuidado, educación, ocio, desplazamientos) merman la competitividad de las universidades y de la economía en su conjunto. Europa tiene difícil competir con otros sistemas económicos mundiales con costes de producción menores o con abundancia de materias primas o que adoptan medidas proteccionistas (aranceles aduaneros). Europa solo puede resultar competitiva por la innovación y la ciencia disruptiva. Los esfuerzos inversores deben dirigirse al conocimiento y a la innovación a través de la educación y la investigación. Las sociedades más avanzadas así lo están haciendo: pasar de imitar a innovar. Las universidades son el vector que impulsa esta transformación: investigar en todos los ámbitos, desde la ciencia básica, innovar y transferir al sector productivo, asociativo e institucional-público, y aportar luz y un marco interpretativo frente a las incertidumbres, mediante su capacidad de análisis crítico.
- Además de la investigación básica y aplicada y la transferencia, es responsabilidad social y cultural de la universidad defender la racionalidad, el pensamiento crítico, la libertad y la creatividad, y combatir la desinformación y los negacionismos; ayudar a que la sociedad progrese, sin dejar a nadie atrás. Frente a sistemas autoritarios que financian la investigación exigiendo que esté alineada con sus idearios políticos, Europa debe optar por un marco regulatorio que favorezca la innovación, la ciencia abierta y la inversión en la investigación en un entorno de libertad científica y libre circulación de las ideas, pero todo ello haciendo frente a los efectos corrosivos de la desconfianza hacia la ciencia y el conocimiento.
B. Entorno europeo
Las grandes tecnológicas de EE. UU. (Google, Meta, Microsoft y Apple, sin contar a Amazon) invierten en I+D 115.000 M€, diez veces más que la UE y más de la mitad de su presupuesto. Europa falla en términos de generación de nuevas empresas tecnológicas y en difusión o transferencia de la tecnología digital a la economía
El marco geopolítico mundial ha evolucionado de forma significativa, dando paso a una relación más compleja y exigente de la Unión Europea con Estados Unidos, marcada por tensiones en ámbitos como el comercio, la regulación, la seguridad o la autonomía estratégica, lo que obliga a la UE a redefinir su posición en un entorno global más incierto. La referencia del mundo bipolar en que nació la integración europea ha cambiado y el seguidismo al populismo de EE. UU. o la política de apaciguamiento podría suponer el fin de la UE. La ola nacional-populista y neoconservadora que arrastra por el mundo está dificultando la adopción de acuerdos en la UE, creada para evitar la guerra entre los estados miembros, no para defenderse de ataques externos. En este contexto, las universidades europeas deben adoptar un triple papel:
- Impulsar una cultura y una investigación transformadora que propugne la conciencia ecológica y el desarrollo cultural y comunitario y luche contra las desigualdades, levantando la voz frente a la intolerancia y la irracionalidad, frente a la violencia y la guerra, frente a los abusos y frente a las des- igualdades que perpetúan la pobreza y que reflejan estructuras de poder que merman el desarrollo sostenible y terminan minando los propios cimientos de la democracia
- Impulsar la competitividad y el bienestar a través del desarrollo científico-tecnológico vanguardista. El informe Draghi reconoce dos niveles de competitividad: la innovación (en todos los sectores) y la investigación científica de máximo nivel (excelencia). Europa debe mejorar en ambos aspectos, 12 pero sin las universidades no es posible. Una gobernanza flexible, inclusiva y reflexiva debe facilitar su transformación. Es necesario mantener y reforzar los programas de apoyo a la investigación (Horizon) y a las personas investigadoras (Marie Skodowska-Curie), dar mayor impulso a las alianzas universitarias europeas, pero también contar con un tejido industrial y con una cultura empresarial mucho más empeñada en la innovación y en la asunción de riesgos, junto con una política pública de apoyo a la industria y al emprendimiento.
- Desarrollar las capacidades y competencias transversales de las personas junto a la transmisión de los conocimientos básicos, y proporcionar entornos y comunidades de aprendizaje, adaptando para ello sus sistemas de enseñanza (estructura, metodología, movilidad internacional, organización y evaluación).
- Proporcionar conocimiento científico para políticas públicas informadas y basadas en evidencias. Europa nos insta a producir conocimiento científico riguroso que informe y fundamente sus políticas públicas, asegurando que las decisiones estratégicas se basen en la evidencia. En este sentido, la Unión Europea ya cuenta con un sistema desarrollado de asesoramiento científico, como el Mecanismo de Asesoramiento Científico (SAM) o la red SAPEA (Science Advice for Policy by European Academies), así como diversos foros de reflexión estratégica como ESAF (European Science Advisors Forum) o ESPAS (European Strategy and Policy Analysis System). Además, la Comisión Europea impulsa activamente a sus Estados miembro a crear estructuras propias de asesoramiento científico, promoviendo que la investigación de calidad se traduzca en mejores políticas públicas. Para la EHU, esto representa una oportunidad y una responsabilidad: fortalecer su capacidad de generar conocimiento útil para la toma de decisiones, colaborar con estas estructuras europeas y contribuir al desarrollo de mecanismos vascos de asesoramiento científico, garantizando así que la investigación financiada tenga un impacto real en la sociedad.
B.1. Polos de investigación y espacio europeo de investigación
Las universidades europeas producen una investigación básica de gran calidad, pero no alcanzan los mismos altos niveles en transferencia, innovación y emprendimiento si se comparan con las universidades estadounidenses. Dos ejes articulan el potencial de respuesta europeo para esa transición hacia la Europa del conocimiento: los polos de investigación en el espacio europeo de investigación y el espacio europeo de educación superior.
Los términos «polo de investigación» o «polo tecnológico», hacen referencia a un conjunto de industrias tecnológicas, generalmente acompañadas de instituciones educativas y de investigación, situadas en una ubicación física común para lograr un espacio de investigación europeo donde el personal investigador, los conocimientos científicos y las tecnologías circulen libremente, favoreciendo la competitividad de su industria y fomentando las acciones de investigación que se consideren necesarias.
Su principal objetivo es acercar la universidad, la investigación y la industria, también en el ámbito cultural o en el sanitario-hospitalario (One Health, cuidado de las personas) para fomentar el desarrollo de soluciones locales con tecnología punta, tanto ofreciendo nuevos profesionales a las industrias, como generando fuentes de trabajo para el capital humano egresado de las entidades educativas.
En la actualidad se está negociando la décima edición del programa marco de investigación de la UE, Horizon Europe (2028-34). Bajo la clara influencia de los informes Draghi y Letta, la Comisión Europea propone un aumento presupuestario del 47 %, incidiendo en la innovación, la investigación y las políticas sociales destinando a Horizon (175.000 M€) y a Erasmus + (41.000 M€), que se va a centrar en la transformación social y la resiliencia. Horizon se alineará con las 4 prioridades estratégicas del Fondo de Competitividad Europeo: i) transición energética limpia y descarbonización industrial; ii) transformación digital; iii) One Health y biotecnología; iv) espacio y defensa (que quintuplicarían su financiación).
El entorno global parece empujar a Europa a una escalada en materia de defensa. Frente a los enfoques belicistas y armamentísticas otras opciones abrirían un concepto más amplio de seguridad —ciberseguridad, bioseguridad, ecoseguridad, seguridad sanitaria ante las pandemias, seguridad alimentaria, seguridad migratoria, etc.— En este contexto, el cambio climático actúa como un multiplicador de riesgos para la seguridad y la defensa europeas, al intensificar tensiones geopolíticas, presiones migratorias, riesgos sanitarios y vulnerabilidades en entornos construidos e infraestructuras críticas. Este enfoque más amplio ayudaría a repensar la defensa europea, y la inversión en defensa, desde otros parámetros más próximos a la seguridad del planeta, de la biodiversidad, al cuidado de las personas y de la vida social (perspectiva One Health); en definitiva, la protección del bien común desde su perspectiva más amplia. Esta segunda vía abre interesantes oportunidades a las universidades de vocación pacifista, ecologista y feminista como la EHU, que haciendo llegar el conocimiento científico a agentes no académicos pueden contribuir a reforzar el bienestar de distintos colectivos y generar un impacto social positivo.
B.2. Hacia un Sistema Europeo de educación superior
En contraste con las competencias en investigación, las competencias en educación son de los estados miembros de la UE. Pero esto no ha impedido lanzar iniciativas intergubernamentales como el proceso de Bolonia, que sigue avanzando hacia la armonización de los sistemas de educación superior. Este proceso ha transformado profundamente la organización de la educación superior en Europa y el modo de entender la formación y el aprendizaje, posibilitando además la movilidad del estudiantado y profesorado y el reconocimiento de las titulaciones académicas.
El proceso de armonización de la educación superior se complementa también a través de los consorcios impulsados desde la UE en forma de alianzas universitarias (65 de estas alianzas a las que están adheridas en torno a 570 universidades). La EHU parte de una estrecha colaboración con la Universidad de Burdeos y el Campus Transfronterizo, participando en la alianza ENLIGHT. Frente a otras universidades del mundo que tienen dimensiones enormes, estas alianzas permiten a las universidades participantes ganar en escala, compartir buenas prácticas y lanzar iniciativas que pueden ser el germen de oferta formativa conjunta o colaborativa, itinerarios compartidos
El programa ERASMUS + pretende incidir en las competencias necesarias para la vida y en la empleabilidad para todas las personas, protegiendo al mismo tiempo los valores europeos de democracia y participación social, solidaridad, inclusividad social e igualdad de oportunidades dentro y fuera de Europa. Se vuelve así a la aspiración de la Europa de los valores, proclamada en el artículo 2 del Tratado de la Unión Europea, que se ve amenazada por la involución nacional-populista que amenaza las bases de la Ilustración, de la democracia y de la integración europea: derechos fundamentales, libertad de expresión, libertad académica, derecho a un proceso justo y Estado de derecho.
C. Entorno español
La calidad de las universidades públicas españolas viene avalada por su presencia en los rankings internacionales, donde la EHU está bien posicionada (entre el 5 % mejor). Pero España está experimentando un preocupante crecimiento de las universidades privadas, muchas de ellas con ánimo de lucro y centradas en la enseñanza, con una dimensión docente de calidad cuestionable y con escasa o nula actividad investigadora. Estos centros de enseñanza se nutren en gran medida de estudiantes que no han podido acceder a una universidad pública por no alcanzar la nota de corte al grado deseado. Estas universidades privadas de reciente creación suelen caracterizarse por una oferta de grados y sobre todo de posgrados con nombres atractivos que atienden a modas coyunturales, bajo la promesa de empleos de alta remuneración en empresas concertadas. La autonomía de gestión, libre de muchos de los controles legales y rendición de cuentas administrativas de las universidades públicas les proporcionan una ventaja en términos de gestión burocrática, notable a la hora de contratar personal. El alto precio de la matrícula en estos grados es un reclamo que la sociedad puede entender como sinónimo de calidad, cuando, contrariamente, en muchas ocasiones, los grados se han ofertado sin la acreditación de calidad de ANECA (Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación). Podría decirse, por lo tanto, que algunas de estas universidades actúan como agencias de empleo de determinadas empresas en una lógica de 14 mercado en la que el estudiantado patrocina sus propios puestos de trabajo. Asimismo, la tasa de abandono es baja y los resultados académicos de los egresados son aparentemente exitosos.
En el estado español hay casi cien universidades, de las cuales 50 son públicas (ninguna nueva creada en el siglo XXI). En la última década se ha producido una proliferación de universidades privadas con ánimo de lucro (48). En las universidades públicas se observa una ligera tendencia a la baja en el número de estudiantes, pasando de 1.143.223 en el curso 2015-2016 a 1.077.830 en 2023-2024. Por el contrario, las universidades privadas muestran un crecimiento constante, aumentando de 178.475 estudiantes en 2016 a 300.994 en 2024, sobre todo en estudios de posgrado. En definitiva, conviene tener en cuenta el beneficio que las universidades privadas, especialmente aquellas con ánimo de lucro, obtienen de esta situación.
El sistema universitario español tiene en CRUE (Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Españolas) una representación mixta de universidades privadas y públicas, lo que convierte su interlocución en, cuando menos, discreta, en la defensa del sistema público. Las universidades públicas de Comunidades Autónomas con una única universidad pública, como es el caso de la EHU y de las Comunidades limítrofes (Universidad Pública de Navarra, Universidad de La Rioja, Universidad de Cantabria, Universidad de Zaragoza y Universidad de Oviedo), además de la Universidad de las Islas Baleares, Univer- sidad de Extremadura, Universidad de Castilla La Mancha y Universidad de Murcia forman el grupo G9+, con personalidad jurídica propia para desarrollar iniciativas académicas de interés común y defender a las universidades públicas. En su seno se comparte información, proyectos de gestión y estrategias de expansión online. Además, la EHU impulsa junto con las universidades vascas y catalanas, así como con la Universidad Pública de Navarra y Universidad de Santiago de Compostela, una red informal de universidades con lenguas propias, compartiendo reivindicaciones y propuestas. Igualmente, dentro de la estrategia de internacionalización (cooperación con otras universidades), la EHU se proyecta en la creación de una red de universidades del Arco Atlántico, al norte de los Pirineos, con las universidades peninsulares de la Red CRUSOE. Con todo ello, la EHU tiene vocación de extender la cooperación estratégica entre universidades.
Según datos comparativos del informe Fundación CYD: El peso relativo del sistema universitario vasco sobre el conjunto de las universidades presenciales españolas está en torno al 4,2 %-4,5 %, en matriculados (7.ª posición), egresados (7.ª posición), titulaciones (6.ª posición) y profesorado (6.ª posición). Este porcentaje se corresponde con su peso poblacional y se aproxima a su peso en el PIB.
D. Entorno vasco
El Sistema Universitario Vasco cuenta con cuatro universidades, de las cuales solo una es pública: la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea. La EHU aglutina el 63 % de las titulaciones, el 68 % de personas egresadas, el 71 % de estudiantado matriculado y el 76 % de profesorado. De las tres universidades privadas, EUNEIZ es de reciente creación (2022/23) y se trata de una entidad con ánimo de lucro. Asegurando la calidad de la universidad vasca está la agencia de evaluación UNIBASQ. La posible complementariedad de estas universidades y la labor de apoyo del Gobierno Vasco enfrentan retos importantes para conseguir sinergias dentro del sistema y que la competencia se complemente con la colaboración, aportando valor. El foro para la interlocución del sistema es el Consejo Vasco de Universidades que preside y lidera el Departamento de Ciencia, Universidades e Innovación del Gobierno Vasco. La EHU se proyecta como la universidad pública en toda Euskal Herria, ámbito de referencia cultural y nacional que supera la delimitación de la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV), en cuyos tres territorios históricos se ubican sus respectivos campus. La Estrategia EHU aspira a ser global y trasciende el territorio de la CAPV para permearse en los territorios donde existen comunidades interesadas en entablar lazos con la lengua y cultura vascas. La EHU es una universidad bilingüe que camina lentamente hacia el plurilingüismo, atendiendo así a su compromiso constante con el territorio convirtiéndose en un agente central que articula la sociedad y la comunidad, proporcionando bases sólidas para afrontar el futuro. Para ello abarca la totalidad de los ámbitos del conocimiento. La apuesta decidida por la cultura científica, académica y artística desde las instituciones contribuye a un entorno altamente cualificado.
La EHU es una universidad relativamente nueva. Tiene un recorrido de menos de 50 años, atendiendo a necesidades perentorias, sin muchas ocasiones para tomar aliento y planificar a futuro o para reflexionar sobre el modelo. En poco tiempo, desde la masificación en las aulas de los primeros 15 años, ha crecido rápido y mucho: se han creado instrumentos académicos y se ha ganado en prestigio. Se han creado redes, parques tecnológicos, cátedras, institutos y centros. Se ha logrado impartir la docencia en euskera. Ha mejorado la formación del profesorado; éste se ha formado fuera y con ello ha mejorado la calidad de la enseñanza y la transmisión del conocimiento. Se han dado saltos enormes en materia de investigación, se han financiado becas, proyectos y grupos de investigación en todas las áreas del conocimiento. Como apunta el Plan Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación 2030, «para lograr el objetivo de promover buena ciencia, las políticas de promoción deben tener en cuenta que hay que mantener actividad investigadora en todas las áreas».
La EHU, como única universidad pública en la CAPV, tiene vocación de liderar el sistema vasco de universidades, siempre desde un estilo de gobernanza colaborativa con las demás universidades. La gobernanza de la EHU otorga gran importancia a la escucha, al diálogo, a la respuesta meditada pero inmediata, a la rendición de cuentas y a la búsqueda de soluciones consensuadas. La EHU forma especialistas en todos los ámbitos de conocimiento, capaces de trabajar en euskera. Atrae financiación externa y planifica de acuerdo con estrategias compartidas con las instituciones (EJ-GV). Los contratos programa con el Gobierno Vasco han ayudado a orientar y priorizar acciones. Es importante que las necesidades basales se sigan atendiendo desde el presupuesto general y que los contratos programa atiendan a prioridades estratégicas alineadas con el PCTI, con Ikur y con los Faros de Innovación.
Es fundamental contar con una financiación suficiente para asegurar el objetivo de la mejora continua en todas sus actividades. La EHU afronta importantes retos relacionados con la necesidad de personal técnico, de gestión, administración y servicios, con un sistema de remuneración del personal docente e investigador insuficiente para la captación de talento, sobre todo en la fase temprana de la carrera académica; con la falta de servicios de atención y cuidado integral de su personal, con unas instalaciones que acumulan años sin un mantenimiento adecuado, y con un insuficiente y arcaico entorno digital. El referente de la LOSU (1 % del PIB para 2031) es una meta que permitiría hacer frente a las necesidades actuales de las universidades públicas.
Paralelamente, el Gobierno Vasco ha creado estructuras propias muy potentes para fomentar la investigación (CICs, BERCs e IIS) y para la atracción de talento investigador (Ikerbasque). Además, ha perfilado los Faros de Innovación para integrar la investigación en torno a grandes temáticas, alineadas con los ejes prioritarios de la UE como la Inteligencia Artificial (IA), las tecnologías cuánticas, la ciberseguridad, la descarbonización, Salud Global (One Health), etc. Ante este desarrollo, resulta importante subrayar y defender el protagonismo de la EHU en el sistema vasco de investigación y especialmente en el Sistema Universitario Vasco: la EHU cuenta con 372 grupos de investigación y 5.974 investigadores/as (PDI).